Durante años, el Bathyscaphe vivió a la sombra de su hermano mayor. Blancpain no hizo gran ruido al cumplir siete décadas del modelo: reeditó un reloj de 1968 casi sin alterarlo. Esa discreción es lo más interesante de la propuesta.
Un hermano menor con identidad propia
La historia empieza en 1953 con el Fifty Fathoms, que Blancpain presenta como el primer reloj de buceo propiamente dicho. <cite index="26-2">El Bathyscaphe llegó en 1956 como su contraparte civil, con un nombre que Jean-Jacques Fiechter, entonces director general de la casa y buzo apasionado, había registrado desde 1953.</cite> La idea era un reloj de inmersión pensado también para el aficionado y para el uso diario, no solo para el profesional.
<cite index="22-5">El primer modelo conservaba lo esencial del Fifty Fathoms: buena hermeticidad, bisel giratorio y una caja más delgada, de 35 mm.</cite> Ese tamaño lo hacía más cómodo para quien buceaba por placer. Con los años surgieron variantes. <cite index="39-3,39-4">A finales de los cincuenta y durante los sesenta aparecieron varias versiones con cajas y esferas distintas, y la de 1968 se volvió la más celebrada entre coleccionistas por equilibrar mejor el estilo sobrio del modelo.</cite>
Por eso la elección de la casa resulta coherente. <cite index="22-6">Blancpain no reeditó el modelo de 1956 sino la referencia de 1968.</cite>
Qué cambia respecto al original
La referencia 5903 1110 63A es una edición limitada a 300 piezas. Mantiene los rasgos del reloj de 1968 y actualiza lo que el uso exige.
- Caja: <cite index="42-4">acero inoxidable de 37.4 mm, 12.3 mm de grosor, 46.5 mm de asa a asa y 300 metros de resistencia al agua.</cite> <cite index="38-10">El bisel giratorio unidireccional lleva ahora un inserto cerámico resistente a los rayones, y un cristal de zafiro abovedado, en forma de caja, cubre la esfera.</cite>
- Esfera: <cite index="40-4">gris meteoro con acabado sunburst, manecillas de bastón e índices de oro blanco con Super-LumiNova de tono envejecido.</cite> <cite index="46-7">La esfera conserva el logotipo de Blancpain de mediados de siglo y una manecilla de segundos con punta de flecha.</cite>
- Fondo: <cite index="45-6">el inserto del bisel original era de hesalite negro y el fondo era cerrado; hoy hay cerámica y un fondo de zafiro.</cite>
- Correa: <cite index="20-4">piel de becerro color chocolate con hebilla de pin.</cite>
La mayor diferencia está por dentro. <cite index="40-6">El calibre 1150 es un automático de manufactura con 100 horas de reserva de marcha, unas cuatro jornadas, y espiral de silicio que le da estabilidad ante los campos magnéticos.</cite> <cite index="43-3">Por el fondo se ve una masa oscilante calada en oro de 18 quilates, con puentes cepillados en caracol y chaflanes pulidos.</cite>
El calibre no es nuevo, y no lo esconde. <cite index="41-5">Existe en alguna forma desde 1988, cuando Frédéric Piguet, su fabricante, aún era una manufactura independiente.</cite> <cite index="41-8">Dos barriletes alimentan el oscilador de 3 Hz durante esas 100 horas, en un movimiento de apenas 25.6 mm de diámetro y 3.5 mm de grosor.</cite> Es una pieza veterana que ya demostró su valor, y su tamaño permite conservar las proporciones de hace más de cincuenta años.
Una reedición que respeta la proporción original, en una época de relojes de buzo cada vez más grandes, es en sí misma una postura.
La proporción es el argumento
Un buzo de 37.4 mm choca con la costumbre actual. <cite index="41-2,41-3">Según Watches by SJX, el tamaño propio de la época resulta casi sorprendente, y el Bathyscaphe es un equivalente de gama alta del Tudor Black Bay 54: casi el mismo diámetro y apenas 1 mm más grueso.</cite> <cite index="38-13,38-14">Con 46.5 mm de asa a asa y asas de 18 mm, queda bien incluso en muñecas delgadas.</cite> No es un reloj plano, sin embargo: <cite index="38-16">sus 12.3 mm de altura se notan más.</cite>
Precio y disponibilidad
No encontramos un precio en pesos mexicanos ni confirmación de asignación para México, así que conviene consultar directamente con la boutique o el distribuidor autorizado. <cite index="20-2">El precio de lista en Estados Unidos es de 18,300 dólares.</cite> <cite index="40-4,40-6">La garantía es de cinco años.</cite>
En el mercado secundario ya hay ofertas por encima de ese precio. <cite index="19-1">Un vendedor en Chrono24 lo publicó nuevo, con caja y papeles, en 27,000 dólares.</cite> Es una sola publicación y no una referencia de mercado, pero ilustra lo que suele pasar con las ediciones limitadas y de tamaño contenido.
Para quién es
Es un reloj para quien ya tiene (o descartó) los grandes nombres del buceo y busca otra cosa: un diseño de posguerra tratado con rigor y un calibre de buena escuela. También para quien tiene una muñeca de 16 a 17 cm y ha aceptado, con resignación, que casi todo le queda grande. Tampoco está mal para quien quiere un reloj de uso diario con oficio detrás.
No es para quien busca el reloj más ostentoso de la mesa, ni para quien necesita un cronómetro de buceo profesional. Aunque aguanta 300 metros, su vocación es la de un reloj de todos los días que no ocupa espacio.
También hay que considerar el contexto de la marca. <cite index="21-3">En 2023 Blancpain ya celebró los 70 años del Fifty Fathoms con tres piezas conmemorativas.</cite> Aquella vez los homenajes miraron al presente, al futuro y al pasado. Este Bathyscaphe se concentra solo en el pasado, y por eso se siente más honesto: un reloj que no pretende reinventarse, sino hacer bien lo que ya sabía.
Si las 300 piezas se agotan pronto, será la señal de que el mercado extrañaba la proporción. Si no, tendremos un reloj que tomará más tiempo en encontrar a sus dueños, y que lo hará por la razón correcta.